Don Juan B.,
Estoy de acuerdo con usted en que es lamentable la cantidad de recursos que nuestro país invierte en educación, sobre todo cuando tenemos un presidente que habla de la importancia de la misma en todos los escenarios en que se maneja, sumado a unas autoridades económicas que se enorgullecen de las riquezas y el crecimiento alcanzado por nuestro país en los últimos años.
Sin embargo, creo que usted, al igual que muchos otros que discuten el tema, se equivocan en señalar que invertir más recursos en el sector educativo dominicano (2%, 4%, ó 5% del PIB) tendrá un impacto indiscutiblemente positivo en el desarrollo de nuestra sociedad. Para mí, esa relación no es tan clara.
Por qué? El sector educativo público dominicano, como cualquier otro sector, está plagado de ineficiencias, malversación de recursos, y despilfarros. Al mismo tiempo, esto se agrava con que tenemos asociaciones de profesores que solo están instituidas para proteger y asegurar mucho mayores beneficios a sus miembros. Yo realmente no entiendo cómo poner más dinero en este sistema puede ayudarnos a avanzar y solucionar las cosas. Es cierto, que en un país donde las escuelas no cuentan con agua, butacas, electricidad, etc., primero hay que comenzar proveyendo lo básico antes de que exijamos otras cosas. Sin embargo, no es en la cantidad de recursos que está el problema, sino en cómo son invertidos.
Creo que para entender el problema deberíamos comenzar preguntándonos lo siguiente: por qué en las escuelas privadas todas estas facilidades básicas existen y en las escuelas públicas no? Es únicamente la falta de más recursos lo que explica la diferencia? Es bueno indicar que entre los países de la OECD, los EEUU es el país que más recursos invierte en educación primaria—con un promedio de US$9,709 dólares por alumnos por año escolar, cuando el promedio para todo el grupo es de US$6,437—y dicho país es el que obtiene algunas de las peores calificaciones en aptitudes de los estudiantes hacia las ciencias básicas (Education at a Glance 2009: OECD Indicators 2009).
Para terminar creo que la discusión primero debería centrarse en qué tipo de sistema educativo queremos—ya que el actual ha demostrado que no funciona—y luego deberíamos preguntarnos cómo vamos a financiarlo. Yo simplemente no confió que nuestros problemas se resolverán en poner más recursos en las manos de nuestros políticos, ceteris paribus, y me gustaría saber por qué los que propugnan por más recursos en educación confían ciegamente en ellos.
Saludos,
Harold
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